Nos deja un hombre sabio

«Mi alumno ideal es aquel que viene a mí con un ejemplar del Quijote y me dice: Adoro este libro, ayúdeme a descubrir por qué». Estas palabras definen la trayectoria profesional de John Jay Allen, uno de los grandes cervantistas del siglo XX. Con la muerte de John Jay Allen, el día 13 de agosto de 2019, a los 87 años en Danville (Kentucky), el cervantismo pierde a uno de sus más notables representantes. Durante más de cuarenta años fue profesor de Español, primero en la Universidad de Florida, luego, desde 1983 hasta 1999, en el Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Kentucky. Fue nombrado Doctor honoris causa por Middlebury College, donde cursó su maestría; y más tarde, «Kenan Distinguished Professor» y profesor emérito por la Universidad de Kentucky. Tuvo el privilegio y el honor, entre otros muchos reconocimientos, de ser el primer editor de la revista Cervantes: Bulletin of the Cervantes Society of America, presidente de dicha Asociación y Correspondiente de la Real Academia Española.

El campo de maniobras de la investigación de John Jay Allen se sitúa sobre dos grandes ejes: el del teatro y la arqueología de las tablas europeas de la primera modernidad y el del cervantismo. Sobre el primero publicó The Reconstruction of a Spanish Golden Age Playhouse: el Corral del Príncipe (1583-1744) (University Presses of Florida, 1983) y La piedra de Rosetta del teatro comercial europeo (Madrid: TC/12, Escena Clásica, 7, 2015). Editó, con José María Ruano de la Haza, Los teatros comerciales del siglo XVII y la escenificación de la comedia (Madrid, Castalia, 1994); y con Domingo Ynduráin, El gran teatro del mundo, de Calderón de la Barca (Barcelona, Crítica, 1997). Su afición por el teatro le llevó a aunar en el diseño de una memorable maqueta del Corral del Príncipe su investigación con el trabajo artesanal y minucioso, como refleja la precisa reproducción de los aposentos de los espectadores ubicados en las casas vecinas laterales que conformaban el corral de comedias. Esta maqueta, construida por Radiotelevisión Española, fue comisionada por el Teatro Español, con motivo del cuarto centenario de la fundación del teatro. Hoy se puede ver en el Museo Nacional del Teatro de Almagro.

 

Como cervantista son muchos los méritos que atesora John Jay Allen. Se estrenó en el oficio en el taller de experimentación de las Novelas ejemplares, de la mano de Mack Singleton, con una tesis doctoral sobre Las dos doncellas y El casamiento engañoso que defendió en la Universidad de Wisconsin (Madison).  Por encima de todas la demás, quiero destacar dos de sus aportaciones, imprescindibles en la biografía sobre el Quijote: Don Quixote: Hero or Fool? A Study in Narrative Technique (Universidad de Florida 1969) y la edición del Quijote que preparó para la editorial Cátedra. En Don Quixote: Hero or Fool? se propuso explicar las variadas y, en muchas ocasiones contrapuestas, lecturas de la novela cervantina, llegando a la conclusión que dicha pluralidad de interpretaciones se debía no tanto a las diferencias históricas cuanto a una condición intrínseca de la propia novela. Del interés que suscitó el estudio, a pesar de su brevedad, dan cuenta las reseñas que escribieron los mejores cervantistas del momento: Ruth El Saffar, Edward Riley, Alberto Sánchez o Geoffrey Stagg, entre otros. En este trabajo no se ocupó directamente de la comicidad cervantina, pero sí lo haría en la segunda parte de Don Quixote Hero or Fool?, publicada diez años después de la primera, en respuesta a las críticas de Ruth El Saffar, adentrándose en las estrategias de la ironía en Cervantes. Su acercamiento a la comicidad del Quijote tendría su continuidad en trabajos posteriores como «La importancia de ser ironista». Lo que realmente le interesaba a Allen no era por qué en su día el Quijote fue una obra cómica sino por qué lo sigue siendo en la actualidad, en qué consiste, escribiría algunos años más tarde, «esa conexión con algo fundamental a nuestra común humanidad, algo que trasciende fronteras nacionales, culturales y cronológicas», en un claro intento por marcar distancias con el culturalismo relativista. Otro tanto cabe decir de su edición del Quijote (Madrid, Cátedra 1977). La regularización ortográfica utilizada por Allen se incorporó como referencia obligada en ediciones posteriores, como la dirigida por Francisco Rico.

Descanse en paz el discípulo y maestro de cervantistas, el hombre sabio al que tanto debe la cultura española: Corónente tus hazañas, como titularon sus alumnos, colegas y amigos el volumen con que lo homenajearon.

Isabel Lozano-Renieblas
Presidenta de Honor de la Asociación de Cervantistas

Deja una respuesta

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

clear formSubmit